octubre 18, 2021

SE TU PROPIO GUIA

Hay que confiar. 

Es la única manera de encontrar el camino de la felicidad plena y verdadera en esta encarnación. Seamos luz y amor para nosotros mismos y así, para todos los que se crucen en nuestra vida. No esperemos agradecimiento ni admiración. Solo seamos puros, transparentes y sinceros con nuestros sentimientos. 

El ser Guía es una misión, pero también es nuestra propia realización como seres espirituales. No es conducir, sino simplemente acompañar en el camino del otro, que es nuestro propio camino de luz. Es absolutamente factible hacerlo en esta vida. Aunque tu mente se obstine en no aceptarlo. Estés donde estés, y experimentes lo que experimentes.  

El ser luz es la forma de nuestro Ser. No es una postura, no es una actitud. Es simplemente la expresión más pura de Dios creador en nosotros. No es una religión ni una ideología. Es la esencia de nuestro Yo, y es lo que nos hace ser uno con el Uno.

Vive de tal manera que puedas ser tu propio guía y de esa forma transformarás el camino por el que transitas. Confía siempre en ti. Eres perfecto. Eres la imagen de Dios amor. No lo pienses, solo recuérdalo.

OC


EL DIFICIL ARTE DE SER QUIENES SOMOS

¿Porqué cuesta tanto conocernos? ¿Porqué evitamos encontrarnos interiormente? y más aún, ¿porqué nos cuesta aceptarnos y dejarnos fluir?

Quizás estamos acostumbrados a "pensarnos", en lugar de "sentirnos". Quizás sigamos modelos y mandatos de otros, en lugar de crear los nuestros. Quizás tengamos miedo a arriesgar...

Puede ser... quizás tengamos miedo a arriesgarnos a Ser quienes somos.

¿Pero qué es lo que ponemos en riesgo siendo nosotros mismos? ¿La aceptación de los demás? ¡la incomodidad de cambiar? ¿la felicidad "asegurada" viviendo como alguien nos dijo de debíamos vivir...?

Por algún no le damos lugar a nuestra alma para que "madure" en esta vida, como sí lo hacemos con nuestra mente o nuestro cuerpo. Desde lo racional, sabemos que (y nos preparamos para) con los años crecemos, maduramos, somos responsables de nuestra vida y que algún día, cuando el cuerpo no de más, nos iremos de este mundo.

Sin embargo, nos cuesta tanto darle la misma oportunidad a nuestro Ser Interno. El también necesita crecer, madurar, actuar, responder, crear y prepararse para dejar algún día esta vida tal cual la conocemos.

Cuando nos permitimos conectarnos con nuestro Ser es ahí donde nos conocemos realmente. Es ahí cuando reconocemos nuestros dones y virtudes. Es ahí cuando redescubrimos el "para qué" estamos en esta vida. Y es ahí cuando vemos con mayor claridad el sendero que queremos construir (y no solo seguir). 

La diferencia no es inútil. Seguir el camino de otro solo nos reportará el beneficio de vivir a través de la experiencia de otro. Y hasta nos llevará a juzgar esa experiencia desde la insatisfacción casi eterna. En cambio, cuando hacemos nuestro camino experimentamos el pleno goce de crear nuestra propia vida. Y ya no juzgamos; sino que disfrutamos y aceptamos.

Todo está unido a todo. Y si no expandimos nuestro Ser de manera tal que se refleje en nuestros pensamientos, actos, sentimientos, palabras, vocaciones, trabajos, relaciones, etcétera, pues entonces seguiremos viviendo una vida que nunca será plenamente nuestra.

Ser uno mismo puede ser difícil. Sobre todo si pretendemos la aceptación de los demás, antes que la propia valorización. Hacerlo tiene riesgos. Pero ni más ni menos que aprender a caminar, ir al primer trabajo, enamorarse, ... vivir.

Vale la vida arriesgarse a Ser.

OC



EL MIEDO A LA INTEGRIDAD

Un Maestro en esta vida me enseña a aceptar la muerte como parte de la vida. Y me transmite con sabiduría que según cómo vivamos, moriremos.

Y hablamos horas y horas de los miedos que nos paralizan y nos alejan de la plenitud. Como paredes invisibles que, aún permitiéndonos ver que hay del otro lado, nos impiden avanzar hacia lo que deseamos ser.

Y luego, meditando a solas sobre lo aprendido, dejo fluir mis miedos para poder identificarlos, aceptarlos, y darles su verdadera magnitud. Van a mi lado. No delante mío.

Me encuentro con varios. El miedo a la muerte de mis afectos, el miedo a perder algo valioso, el miedo a engañarme, el miedo a "perder"...

Sin embargo hay uno que suena fuerte y claro, y marca mi vida diaria: el miedo a ser yo mismo. 

Lo identifico como el miedo a unificarme en una persona, la que soy. A comprometerme conmigo, y con los demás, desde la concepción pura y amorosa que tengo de mí. El miedo a mostrarme en estado puro por temor a ser lastimado o rechazado. Es el miedo a aceptarme y ser coherente con lo que reconozco en mí. Es el miedo a hacerme cargo, sin dramatismo ni cobardía, de lo que elijo ser y hacer.

La dualidad puede ser el mayor de los obstáculos hacia la plenitud. La justificación de ser luz y sombra, espíritu y ego, alma y mente, de arriba y de abajo, quizás sea válida. Es cierto. Pero una vez que la identificamos está en nosotros ser conscientes de ello y buscar armonizar nuestros opuestos. Y desde ahí, interpretarlos como complementos inseparables para la unicidad.

El ser íntegro es, a mi entender, el estado terrenal más cercano a la conciencia divina.

Vivamos haciéndonos cargos de ser.

OC



DILEMA


Estar perdidos sin saber a qué vinimos. Buscar sin encontrar. Encontrar sin distinguir. No buscar por no saber qué buscar, ni en dónde. Paralizarnos. Asustarnos. Frustrarnos. Enojarnos. Darnos por vencidos. Pero vencidode qué? contra quién?

Quizás sea propio de nuestra naturaleza humana vivir en un constante dilema. Quizás sea el sentido de la existencia de nuestra mente: llevarnos por dónde ella conoce.

Si "supiéramos" todo lo que tenemos que saber, qué sentido tendría experimentar, aprender, vivir? Y nuestra vida, ¿tiene que tener un sentido necesariamente?

Y si existe algo tan fuerte y profundo en nuestro interior que nos moviliza a buscar más y más, ¿porque frenarnos? ¿A qué tememos, a cambiar?

Solo podremos conocer "nuestro para qué" si nos animamos a vivir. A arriesgarnos, a incomodarnos, a desafiar lo que creemos. A vivir cada momento, cada día, cada etapa como única. Porque lo es. Porque todo cambia, y si no nos permitimos cambiar seremos la resistencia a nuestra propia evolución. El freno a nuestra propia búsqueda.

Muchas veces creemos que solo la certeza de lo conocido por nuestra mente es la que responde a nuestro dilema. Pero esto es así porque la mente solo puede responder lo que conoce. Y no más allá. Ese es su "para que".

Entonces, quizás, las respuestas a nuestro constante dilema esté en la incertidumbre. En lo que aún no viví. En lo que aún no conozco. Amar y aceptar lo no conocido, apoyados en nuestra sabiduría interior, nos ayudará a tranquilizar nuestra mente y guiarla por donde nosotros queremos ir.

Recordar que el estar perdidos en un laberinto no implica necesariamente que no haya salida. Quizás estemos buscándola siempre en el mismo lugar por miedo a avanzar, o en el mismo plano por miedo a cambiar. ¿Y si nos hacemos trampa? ¿Y si nos elevamos y modificamos nuestra dimensión y entonces vemos más allá de lo que miramos?

Dejemos descansar a nuestra mente y asumamos nuestra responsabilidad de Ser.

OC


SIEMPRE ELEGIMOS

Aun cuando nos quedamos quietos, inmóviles, bloqueados. Y no creemos saber hacia dónde ir.

El poder de la mente es tal que puede lograr paralizar nuestros deseos y nuestras pasiones. La comodidad generada por el temor a cambiar puede crear barreras aparentemente infranqueables.

El alma parece estar ciega y enmudecerse. No hay manera de lograr que nuestros pensamientos cambien. Resulta imposible cambiar un "no puedo" por un "no quiero". Y mucho más difícil transmutarlo en un "si, quiero".

Hasta nos sentimos abatidos, cansados, desilusionados. Son pocas las enseñanzas conscientes que hemos recibido en nuestra vida de cómo ser protagonistas de nuestro cambio. Estamos preparados a la perfección para ser víctimas de nuestro destino. Solemos rodearnos de excusas y razones que nos atan, y solemos levantar paredes transparentes que solo nos dejan ver el "afuera", pero nos impiden llegar  hacia donde queremos ir.

Y claro! la respuesta está en nuestra interior. En nuestras creencias, las propias. Las que podemos co-crear y modificar. En lo que vemos más allá de lo que la vida nos muestra a simple vista.

Como leí hace poco, aceptar el "fluir con la vida como si fuera flotar en un río" quizás sea de ayuda. Dejarnos llevar, al menos por un tiempo, y no empecinarnos en nadar hacia la costa o contra la corriente. Así como el cuerpo se cansa de vivir y la mente se cansa de pensar, quizás el alma también se canse de mostrarnos aquello que no queremos ver o de decirnos lo que no queremos escuchar.

Por eso, dale descanso a tu alma.

A veces, quizás, solo a veces, tu elección sea quedarte donde estás. No te exijas entonces, no te flageles. Simplemente respeta tus tiempos, y ámate, aunque no te sientas perfecto. Aunque creas que el tiempo te devora. Solo trata de recordar que tu perfección no radica en tu mirada de vos mismo, sino en tu esencia de quien eres: el resultado de una creación amorosa que forma parte inseparable de un universo en donde todo está sincronizado. Y todo es como tiene que ser.

Sé paciente. No te empecines en seguir buscando respuestas. Quizás sea el momento de cambiar tus preguntas.

OC





EL CONTROL DE TU VIDA

Hola querido amigo. 

Deseo que estes tranquilo, que confíes en lo que has aprendido y que trates de encontrar en ti las respuestas a tu angustia. 

Como sabes, la mente y el ego traicionan al corazón. Lo confuden en cuanto al camino a seguir. Pero a la vez no hacen más que fortalecer su intuición, ya que el ego muestra su debilidad: no puede ir más allá de lo que imagina y esto es finito y limitado. 

En cambio el corazón, el alma, tu espíritu, puede volar libremente y encontrar todos los caminos y opciones necesarios para amar y ser feliz. 

Por eso querido amigo, relájate y confía y no te dejes llevar por tus reacciones mentales. Recupera el control de tu vida y tus sentimientos y no dejes que los demás condicionen tu evolución con su aceptación o desaprobación.

Sobretodo, sigue el camino que se te ha marcado desde la luz y no te abandones; no viniste acá a ser derrotado por lo mental, sino a vencer desde el amor. Aún con quienes crees que te aman: acéptalos y ámalos, acéptalos y ámalos, acéptalos y ámalos. Acéptate y ámate.

OC



SEAMOS SABIOS

La ignorancia está en la mente. La sabiduría está en el alma. 
No siempre recibimos lo que creemos debemos recibir. 
A veces nos sorprende encontrarnos con el silencio, con la falta de respuesta. Y así es como tiene que ser ya que está en el sabio saber que no todo puede ser conocido o revelado. 
Esta es la verdadera humildad, este es un verdadero trabajo de fé. Esperar conocer todo lo que se pretende es la arrogancia de la mente. 
Por eso amigo mío solo debes fluir, saber escuchar y saber recibir. 
El Universo siempre te sorprenderá. El Plan siempre será distinto al que tu mente imagina. Solo cuando logres la armonía y el equilibrio del Uno sabrás lo que el Plan es y conocerás los detalles de lo no conocido. 
Ama, ámate, cree y no preguntes. 
Solo acepta.
OC

LO QUE NECESITAS ESTÁ A TU ALCANCE

Tomemos del Universo lo que el Universo nos da.  Creamos en la abundancia y dejemos de poner nuestro foto en el concepto de la escasez. Cuan...